Canarias es un archipiélago con características únicas y cada isla tiene una historia, un pasado, un alma propia. Pero hay algo que las une: la calima. Un fenómeno natural que arrastra un manto de polvo sahariano que tiñe el cielo de naranja y deja una fina capa de arena sobre todo lo que toca. Pero, ¿te has preguntado qué efecto tiene este fenómeno sobre las gomas de tu coche?
En El Paso 2000 estamos aquí para traer nuestra experiencia y resolver tus dudas. En este artículo, trataremos este tema.
¿Qué es la calima y por qué importa para tus gomas?
En términos técnicos, la calima es una concentración de partículas en suspensión —polvo, arena fina, arcilla y cenizas— que llega a Canarias empujada por los vientos del este desde el desierto del Sahara, a kilómetros de distancia.
Desde hace mucho se le asocia a problemas respiratorios o de visibilidad, pero su impacto en la conducción también es un tema: la calima afecta directamente la adherencia de las gomas.
Efectos de la calima sobre el agarre de las gomas
1. Pérdida de adherencia por capa de polvo
El polvo fino que deposita la calima sobre el asfalto crea una película resbaladiza que reduce el contacto directo entre la goma y la carretera. Esto significa que las gomas pueden perder tracción, especialmente en curvas, frenadas bruscas o superficies inclinadas. Ya lo saben bien los motociclistas, para quienes encontrar arena en una curva puede significar una caída prácticamente inevitable.
2. Combinación peligrosa: calima + humedad
Cuando la calima se mezcla con rocío, neblina o lluvia ligera, se forma una especie de “barro líquido” que convierte la vía en una superficie altamente deslizante. Eso sucede también en carreteras donde no ha llovido en semanas, cuando cae una lluvia repentina que se mezcla con el polvo sobre el asfalto.
En condiciones como estas, incluso unas gomas en perfecto estado pueden patinar si no se adapta la conducción.
3. Desgaste acelerado por abrasión
Las partículas de arena sahariana son extremadamente finas pero abrasivas, diminutos minerales puntiagudos. Con el tiempo, circular repetidamente bajo calima puede acelerar el desgaste de la banda de rodadura, reduciendo la vida útil de las gomas, sobre todo aquellas de compuestos no reforzados.
4. Acumulación en llantas y frenos
El polvo de la calima es un material fino que puede infiltrarse en todo tipo de rendijas del coche, como las llantas y componentes de frenado, afectando indirectamente al rendimiento de las gomas al alterar la disipación de calor o la respuesta del sistema de frenado.
Consejos para conducir con calima
- Revisa la presión y el dibujo de tus gomas antes de salir. Unas gomas bien infladas y con profundidad suficiente ofrecen mejor agarre en superficies comprometidas.
- Reduce la velocidad y aumenta la distancia de seguridad: con menos visibilidad y menor adherencia, necesitas más tiempo de reacción.
- Evita maniobras bruscas: acelerones, frenazos o giros repentinos pueden hacer que las gomas pierdan tracción sobre el polvo acumulado.
- Limpia tus gomas y llantas tras la calima: elimina los restos de arena con agua a presión para evitar que la abrasión continúe actuando incluso cuando el fenómeno haya pasado.
- No confíes solo en la tecnología: aunque tu vehículo tenga ABS o control de tracción, estos sistemas no pueden compensar completamente la pérdida de agarre por calima extrema.
¿Cuándo revisar las gomas en El Paso 2000?
Si has hecho revisión hace poco, seguramente estarás bien. Pero te recomendamos acudir a nuestros talleres en Canarias si:
- Notas vibraciones extrañas al frenar o girar tras un episodio de calima.
- Observas desgaste irregular en la banda de rodadura.
- Han pasado más de 6 meses desde tu última revisión de gomas y has circulado frecuentemente bajo alerta por calima.
En El Paso 2000 contamos con especialistas en gomas para vehículos que circulan en condiciones canarias: volcanes, salinidad, calor y, sí, también calima. Ofrecemos diagnóstico gratuito de desgaste y asesoramiento personalizado para elegir las gomas más adecuadas a tu estilo de conducción. Estamos contigo, somos tan canarios como la calima.
