Hoy nos trasladamos a Tenerife, desde donde comenzaremos una ruta que probablemente no es de las más visitadas, pero sí una de las más emocionantes para hacer en motocicleta y con algunos de los paisajes más impresionantes que verás, con vistas que invitan a detenerse y respirar, pero que también quitan el aliento por su belleza. Estamos hablando de la ruta que une San Cristóbal de La Laguna con Playa de Benijo, una experiencia que no solo acumula kilómetros en horizontal, sino también en vertical. Algo para guardar en la memoria, sin duda.
El recorrido atraviesa el Parque Rural de Anaga, uno de los tesoros naturales mejor conservados de Canarias y una de las zonas más antiguas de Tenerife, desde el punto de vista geológico. La estrecha carretera serpentea entre bosques de laurisilva, un tesoro remanente del periodo Terciario que sobrevivió a las glaciaciones refugiándose en las cálidas islas del Atlántico. El camino reúne miradores suspendidos sobre el océano, anclando la mirada en diferentes latitudes, pequeños caseríos escondidos en la montaña y playas salvajes de arena negra que parecen pertenecer a una época lejana, donde el ser humano aún no se había convertido en la especie dominante.
Son cerca de 90 kilómetros entre ida y vuelta, unas tres a cuatro horas de conducción efectiva, pero si consideramos las paradas casi obligatorias en cada mirador, podemos pasarnos gran parte del día haciendo una excursión que de todas formas vale la pena. Así que la recomendación es tomarte un día completo para realizarla, con calma y altas expectativas.
Esta no es una ruta para correr, sino para disfrutar del paisaje, pues Canarias no es un lugar donde deseemos que el tiempo corra sin pausa. En esta ruta nos dejaremos envolver por el paisaje, sentiremos el viento en la cara mientras las nubes acogen este paisaje volcánico, lleno de hermosas montañas, valles y cumbres coronadas de verde. Es tiempo de sentir esa mágica conexión entre la moto, la montaña y el mar que acompaña hasta perderse en el horizonte.
Preparación del viaje
Antes de arrancar el motor conviene dedicar unos minutos a revisar el equipamiento. Aunque Tenerife goza de un clima privilegiado durante prácticamente todo el año, el Parque Rural de Anaga tiene un microclima muy particular (y lo ha tenido durante miles de años).
Es habitual salir de San Cristóbal de La Laguna con temperaturas suaves, adentrarse en la laurisilva y encontrarse con niebla, humedad y varios grados menos, para terminar la ruta junto al mar bajo un sol radiante. Y luego, todo de vuelta y con las horas de la tarde. Por ello, lo más recomendable es vestirse por capas.
La equipación ideal incluye una chaqueta con protecciones y forro desmontable, guantes de entretiempo, pantalón técnico y un casco integral o modular con buena ventilación. Las botas de moto siguen siendo imprescindibles, especialmente porque algunas zonas de aparcamiento junto a los miradores presentan gravilla y superficies irregulares.
La mejor época para realizar esta ruta es entre marzo y junio, así como entre septiembre y noviembre. Durante estos meses las temperaturas son agradables y el tráfico es mucho menor que en verano. Julio y agosto también ofrecen jornadas espectaculares, aunque la afluencia de visitantes aumenta considerablemente. Y la ruta principal es bastante estrecha, y además por ella encontraremos deportistas a pie haciendo trekking, guaguas que ocupan casi toda la calzada y vehículos que van y vienen, aprovechando los espacios disponibles cada tanto para adelantar o detenerse.
Lo ideal es comenzar temprano, sobre las nueve de la mañana, para disfrutar de las carreteras más despejadas y llegar a Playa de Benijo antes de las horas de mayor afluencia.
Antes de salir, revisa gomas, frenos, estado de la cadena y fluidos de tu motocicleta. En caso de que no estés seguro sobre el estado de tu moto, pide una revisión previa en cualquier taller El Paso 2000.
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San Cristóbal de La Laguna a Playa de Benijo: tramo por tramo
Tramo 1: San Cristóbal de La Laguna a Mirador Cruz del Carmen (25 minutos)
La aventura comienza en San Cristóbal de La Laguna, una ciudad Patrimonio de la Humanidad que se encuentra a 543 metros de altitud, cuyo trazado histórico la convierte en una de las visitas imprescindibles de Tenerife. Sus calles peatonales, edificios coloniales y ambiente universitario la convierten en el punto de partida ideal para llenarse de la cultura canaria.
Desde aquí se toma la carretera TF-113 hacia la TF-12, que rápidamente abandona el entorno urbano para comenzar un ascenso progresivo hacia el macizo de Anaga.
Las primeras curvas aparecen de forma suave, rodeadas de vegetación cada vez más abundante. Pronto notarás los aromas que brotan al adentrarse en la zona boscosa. Poco a poco, el paisaje comienza a transformarse y la humedad se hace notar.
La llegada al Mirador Cruz del Carmen, a 920 msnm, marca la entrada oficial a uno de los espacios naturales más fascinantes de Canarias. Desde aquí se obtienen unas vistas privilegiadas del valle de La Laguna y, en días despejados, incluso del Teide. Es fácil identificar el mirador puesto que hay un centro de visitantes y un aparcamiento que desvía hacia la derecha de la ruta.
Es un buen momento para estirar las piernas y prepararse para la parte más espectacular de la ruta. Continuamos.
Tramo 2: Mirador Cruz del Carmen al Bosque de Laurisilva de Anaga (30 minutos)
El tramo anterior es apenas una introducción. El ascenso controlado hasta el mirador apenas nos prepara para lo que está delante. Pero el tramo 2 es probablemente el tramo más mágico del recorrido.
La carretera de asfalto se estrecha y comienza a serpentear bajo un auténtico túnel vegetal formado por la laurisilva, un bosque húmedo subtropical que cubría gran parte del sur de Europa hace millones de años y que hoy sobrevive en muy pocos lugares del planeta. En sí mismo es una maravilla natural y la ruta nos obliga (por la restricción de velocidad) a disfrutar en calma, con cuidado al constante flujo de deportistas y visitantes que encontrarás en el camino.
La sensación es difícil de describir. La humedad envuelve el ambiente, las ramas parecen abrazar la carretera y la niebla aparece y desaparece constantemente. Cada tanto encontramos que se ha debido cortar la montaña con precisión quirúrgica para abrir camino; roca volcánica porosa, abrazada de vegetación, estrecha la vía.
Es un tramo para conducir con calma y disfrutar de cada curva. En este punto mantenemos la altitud del comienzo, así que la ruta es pareja, con pequeñas variaciones de elevación. El asfalto suele encontrarse en buen estado, pero la presencia de humedad permanente exige suavidad con los frenos y los movimientos sobre la moto. Siempre atentos al salir de una curva.
A lo largo del camino aparecen numerosos senderos que los deportistas aprovechan al máximo en sus rutas de caminata y pequeños apartaderos donde merece la pena detenerse unos minutos para contemplar el entorno. Con algo de suerte, podrás ver el imponente Teide en la distancia, si miras hacia el sur.
Tramo 3: Bosque de Laurisilva de Anaga a Taganana (30 minutos)
Cuando estemos cerca, un letrero nos anuncia que adelante se encuentran Taganana, Santa Cruz y Las Teresitas. El camino se divide luego hacia el Mirador Bailadero por la TF-123, pero nos mantendremos en la TF-12, por la derecha, donde ya estamos en descenso hacia el túnel de Taganana. Antes de llegar al túnel, nos encontramos con el Mirador del Túnel de Anaga, donde hay lugar para detenerse y descansar un rato. De aquí en adelante el paisaje cambia por completo. Es un túnel oscuro, cuidado con las luces largas.
Al salir del túnel, los bosques dejan paso a profundos barrancos y a enormes montañas que parecen caer directamente sobre el océano Atlántico. Pareciera que nos hemos transportado a otro lugar, perdido en el tiempo. Aquí el descenso es controlado y bordeando una pared de roca que cada tanto nos oculta la visión en las curvas, así que debemos tener especial precaución en esta zona, sobre todo al llegar a una curva cerrada donde encontraremos un mirador precedido por un letrero que advierte a los motoristas sobre el peligro de ese lugar. Debes tener cuidado también con rocas que se desprenden de los bordes y que puedes encontrarte en la calzada.
Poco a poco comenzarás a ver casas que se levantan al borde del acantilado de Fajaneta, así sabrás que estás entrando a Taganana, uno de esos lugares donde pareciera que el reloj no corre. Este pequeño pueblo conserva la esencia más tradicional de Tenerife, con sus casas blancas, sus terrazas agrícolas y su tranquilidad característica. Así que se agradece no jugar con el acelerador, para cuidar el confort acústico de la zona.
Aquí merece la pena hacer una parada larga, recorrer sus calles y disfrutar de la gastronomía local en alguno de sus restaurantes tradicionales, donde el pescado fresco suele ser el gran protagonista. También hay varios senderos para recorrer a pie. Date un tiempo, camina un poco, te sentará bien.
Tramo 4: Taganana a Playa de Benijo (15 minutos)
Ya estamos en el final del recorrido de ida. Y aunque es el tramo más corto, también es uno de los más espectaculares.
La carretera TF-134 avanza junto a la costa entre acantilados y miradores naturales que obligan a detener la moto una y otra vez. Primero la Playa del Roque, luego la Playa de Almáciga y junto a la Punta de Santiago se abre la Playa de Benijo.
Playa de Benijo es considerada por muchos como una de las playas más bonitas de Tenerife y tiene la particularidad que por su ubicación, el mar entra prácticamente en paralelo a la línea de la costa, dándole una geometría única, que se puede admirar desde el Mirador Benijo.
La arena negra volcánica, las enormes rocas que emergen del mar y el constante rugido del Atlántico crean un paisaje absolutamente único. Salvaje y a la vez calmo, que invitan a apagar el motor y sumergirse en el ambiente que crean los acantilados, las montañas y el mar.
El atardecer aquí es una auténtica maravilla. Si el horario lo permite, merece la pena quedarse hasta última hora de la tarde para contemplar cómo el sol desaparece detrás de los roques que se elevan frente a la costa. Ahora solo queda hacer la ruta de vuelta y guardar para siempre en la memoria la aventura que acabamos de hacer.
Algunos consejos de seguridad
El Parque Rural de Anaga es una ruta segura si se conduce con precaución, aunque existen varios aspectos a tener en cuenta:
- Las carreteras son estrechas y abundan las curvas ciegas, especialmente entre Cruz del Carmen y Taganana. Es fundamental mantener siempre el carril, moderar la velocidad y evitar cualquier maniobra brusca.
- La humedad es una constante durante buena parte del recorrido. Incluso en días soleados, algunas zonas permanecen mojadas debido a la condensación y a la vegetación.
- La niebla puede aparecer repentinamente, reduciendo considerablemente la visibilidad. En esos casos conviene reducir la velocidad, aumentar la distancia de seguridad y utilizar correctamente el alumbrado.
- También hay que prestar atención a los vehículos de alquiler y a los turistas poco familiarizados con las carreteras de montaña, que pueden frenar inesperadamente para fotografiar el paisaje.
- Finalmente, no olvides llevar agua y hacer pausas frecuentes. Aunque la ruta no es especialmente larga, la concentración que exigen las curvas en bajada y subida puede resultar más agotadora de lo que parece.
Una experiencia que conecta con la esencia de Tenerife
Recorrer Anaga en moto es descubrir una Tenerife diferente, una que pocos conocen cuando recorren la isla. Lejos de las grandes zonas turísticas, aquí la isla muestra su lado más auténtico. Por ello, debemos tener respeto por los residentes.
Es la sensación de atravesar un bosque milenario, escuchar el Atlántico golpeando los acantilados y sentir cómo cada curva descubre un paisaje completamente nuevo. Cuesta imaginar cómo pudieron formarse unos paisajes tan impresionantes.
Es también la oportunidad de conocer lugares que conservan su identidad, de probar la gastronomía local y de descubrir uno de los rincones más espectaculares de Canarias.
Arranca el motor en San Cristóbal de La Laguna, deja que la TF-12 te guíe hacia el corazón de Anaga y no tengas prisa por llegar a Playa de Benijo. El Atlántico te estará esperando.
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¿Listo para la aventura? Haz una revisión para salir sin preocupaciones
Antes de arrancar el motor para adentrarte en las carreteras de Anaga, es fundamental asegurarse de que tu motocicleta se encuentra en perfectas condiciones. Revisar la presión de las gomas, el estado de los frenos, la tensión de la cadena y los niveles de fluidos marcará la diferencia en una ruta repleta de curvas, desniveles y cambios constantes de temperatura. Si vas a alquilar una motocicleta en Tenerife, exige estas revisiones previas.
Si prefieres dejar esta revisión en manos de profesionales, El Paso 2000 es el aliado ideal para comenzar la aventura con total tranquilidad o para terminar la ruta si es que has tenido algún inconveniente. Nuestros especialistas revisarán cada detalle de tu moto para que, una vez te pongas el casco, tu única preocupación sea disfrutar de los bosques, los miradores y la espectacular costa de Tenerife.
